domingo, 17 de diciembre de 2017

Qué pero ni qué pera


qué tableta ni qué tableto
Avenida del General Perón

A veces los bancos ofrecen regalos a los clientes nuevos, y esos regalos pueden ser de muchos tipos. En los últimos años, la verdad es que los bancos no regalan mucho (más bien al contrario), pero cuando lo hacen, suele ser algo tecnológico, como por ejemplo una tableta (o tablet, también lo decimos mucho en inglés). A la señora de este anuncio parece que no le interesa tener una tableta y prefiere la oferta de este banco para nuevos clientes: un poco más de dinero a cambio de su dinero.

La construcción Qué... ni qué... se usa en la lengua hablada para expresar desacuerdo o rechazo respecto de la existencia, idoneidad, adecuación, etc. de algo representado, generalmente, por un sustantivo (aunque a veces usamos esta construcción con otras clases de palabras). Si usamos palabras que terminan en -o o en -a, existe la posibilidad de hacer lo mismo que hace la señora del anuncio: empezar por la forma correcta (tableta) y usar en la segunda parte la otra forma con el género cambiado.       

Veamos algunos ejemplos más que he encontrado en Internet:


qué médico ni qué médica


qué pinta ni qué pinto


qué mesa ni qué meso


En este último ejemplo, vemos que la persona que lo escribió dice que a veces el resultado no tiene mucho sentido, y quiere decir que, cuando usamos esta posibilidad, podemos crear palabras que no existen, como *fota o *tableto. En otras ocasiones, la palabra sí que existe, como es el caso de médica o pinto. Pero eso da igual.

Te doy una situación para que puedas usarlo con facilidad a impresionar a tus amigos por tu nivel de español. Si estás intentando convencer a alguien de algo y esa persona dice pero... tú, sin dejarle terminar, puedes decir ¡Qué pero ni qué pera! Un ejemplo:

- Hoy nos vamos a ir por fin a ver esa exposición. Ya hemos dicho cuatro veces que íbamos y todavía no la hemos visto.
- Pero...
- ¡Qué pero ni qué pera! Ahora mismo nos vamos.

Esta construcción también se usa con otros finales:


qué ni qué


Sí, sí, lo del niño muerto no es broma mía ni un error, es que lo decimos así. Por ejemplo:

- ¿Por qué no ha venido Adela a trabajar?
- Ha llamado, que tiene gripe.
- ¡Qué gripe ni qué niño muerto! Lo que tiene esa es muy pocas ganas de trabajar.


Y volviendo a los femeninos y masculinos "inventados", me han recordado otra cosa que vi hace poco tiempo. Me he fijado en que últimamente están abriendo en Madrid bastantes tiendas como esta:


colmado
Calle de la Madera

No me refiero a las tiendas de productos ecológicos (de estas hay muchas desde hace mucho tiempo), sino a colmados. Los colmados son tiendas tradicionales de alimentación que yo solamente había visto en Cataluña, pero que ahora encuentro de vez en cuando por Madrid.

Por eso me hizo gracia ver este escaparate:


Calle del Espíritu Santo

Efectivamente, es un bar, pero en él se pueden también comprar muchos productos de alimentación, como puedes ver también en estas fotos:


la colmada

la colmada


La palabra colmada no existe como sustantivo (pero sí podría ser el participio del verbo colmar 'llenar'). Creo que le han puesto este nombre en recuerdo de la palabra colmado y siguiendo la moda de poner nombres femeninos a los bares y a los restaurantes (de la que te hablé en La Doña). 

No existen las parejas de sustantivos colmado y *colmadatableta y *tableto, mesa y *meso, foto y *fota, pero sí que hay muchas parejas de sustantivos que solamente se diferencian por tener forma masculina y femenina. Seguro que ya conoces bastantes de ellas.

¿Qué te parece si terminamos con un par de ejercicios sobre estas parejas?









¡Hasta pronto!








domingo, 10 de diciembre de 2017

Con lengua... y con literatura

un abrazo con lengua o con literatura

       
Encontré este poema de Irene X en un muro del barrio de Malasaña. No sé si puedes leerlo bien, porque está escrito sobre una superficie rugosa ('no lisa'), así que te lo voy a escribir:

Un abrazo.
Con lengua.
O con literatura.
Con lo que tú prefieras.
Ojalá conmigo.

La verdad es que lo del abrazo con lengua me suena raro, lo entendería mejor si fuese beso con lengua. Pero quizá incluye todo: abrazo con beso (y el beso con lengua, o sea, con la lengua dentro de la boca de la otra persona). No es una manera muy romántica de describir un beso ni un abrazo, pero mucha gente la usa humorísticamente en la lengua informal, y, además, aquí la poeta juega con los dos significados de la palabra lengua:




Tradicionalmente, en España se han estudiado juntas, como una sola asignatura (llamamos así a los diferentes bloques temáticos en los que se divide el programa de un curso), la lengua y la literatura, pero no necesariamente tiene que hacerse así. ¿Pasa lo mismo en tu país? 


El poema de Irene X nos va a llevar a darnos un paseo por la lengua y la literatura en las calles de Madrid y otros lugares de España. Un poquito de cada.

Y empezamos con la lengua. Algunos carteles que encontramos por la ciudad se refieren o pueden referirse a cosas que aprendemos en la clase de lengua. Como este, que nos habla de algo que aprendemos muy pronto en el colegio:

mmm se escribe con m de mercado
Calle Marqués de Viana

Seguro que tú también aprendiste muy pronto la frase ¿Cómo se escribe? en español, ¿verdad? El anuncio empieza con ¡mmmmmmmmm! porque este sonido es el que hacemos muchas veces cuando probamos algo de comer y queremos expresar nuestro placer. Con este anuncio, el Ayuntamiento de Madrid nos anima a comprar en los mercados tradicionales que hay en todos los barrios de la ciudad,  y donde se pueden comprar más alimentos frescos, en lugar de hacerlo en los grandes hiper y supermercados.

El nombre de este restaurante también se refiere a la forma de escribir:


punto y seguido
Calle Andrés Mellado

Llamamos punto y seguido al punto que se escribe al final de una frase que después sigue con otra frase, sin cambiar de párrafo. Al punto que termina un párrafo lo llamamos punto y aparte. Y al que termina un texto, punto y final.

Creo que con este nombre los del restaurante quieren decir que volveremos pronto a comer allí, ¿no?

También encontramos nombres de lugares relacionados con la gramática. El siguiente, por ejemplo, podría referirse a un tiempo de los verbos, el pretérito imperfecto (ese tiempo del pasado que tan fácil es confundir con los pretéritos indefinido y perfecto; si quieres repasar la diferencia, puedes leer la entrada La maté porque era mía).


el imperfecto
Plaza de Matute

Claro, el adjetivo imperfecto/a es una palabra de uso común y el nombre de este bar puede referirse simplemente al propio bar, que es imperfecto, o a su dueño, que también lo es (como todo el mundo, jejeje).

Muy gramatical suena también el anuncio de este otro bar, Aceytuna:


el aperitivo superlativo
Calle Fuencarral

Superlativo/a significa 'muy grande, muy bueno o que tiene alguna cualidad en un grado muy alto'. En gramática, se usa esta palabra para la expresión de una cualidad en un grado muy alto (por ejemplo, grandísimo, altísima o los más coloquiales superbonito, requetefeo, etc.).

Aperitivo superlativo es una creación humorística gracias a su rima y a la combinación de esas palabras, poco habitual. Creo que quiere decirnos que ofrecen aperitivos de buenísima calidad (y no sé si de gran cantidad).



Como te he dicho al principio, en España solemos unir la lengua y la literatura en una sola asignatura, y eso vamos a hacer hoy en esta entrada. Hemos paseado por carteles que pueden tener relación con la lengua, y ahora por algunos relacionados con la literatura. De estos solemos encontrar más, pero vamos a ver solamente cuatro, para que haya la misma cantidad de lengua y de literatura.

Vamos por orden cronológico y empezamos en el siglo XVII:


la dama boba
Calle del León

la dama boba
Calle del León

El nombre de este restaurante es el de una obra de teatro, una comedia del escritor Félix Lope de Vega (1562-1635). Bobo significa 'tonto', y es que la mujer protagonista de esta comedia parece tonta, pero después se descubrirá que no lo es en absoluto.

Damos un salto en el tiempo para llegar al siglo XIX


Sotilezas
Villacarriedo (Cantabria)

Esta tienda de recuerdos y productos típicos es un homenaje a la novela Sotileza del escritor cántabro José María de Pereda. Las novelas de este autor son de tipo costumbrista y nos cuentan cómo era la vida diaria de la gente de su tierra. Un poco pesadas para la mayoría de los lectores actuales, pero interesantes si quieres aprender sobre esa época y esa zona del norte de España.

Nos vamos ahora al siglo XX, cuando hace justamente un siglo nació la poeta Gloria Fuertes, que fue famosa, sobre todo, por sus poemas para niños, pero que escribió mucha poesía para adultos. Por este centenario de su nacimiento, hace unos meses pusieron esta placa en la puerta de la casa donde nació:


Gloria Fuertes
Calle de la Espada

Avanzado ya el siglo XX, concretamente en 1981, se publicó la novela Los santos inocentes, de Miguel Delibes, ambientada en la Extremadura de los años 60 del siglo XX, que muestra las tremendas injusticias y diferencias sociales y el atraso económico en la Extremadura rural ('del campo') de la época. Esta novela, y la serie de televisión que se hizo basada en ella, tienen relación con la pintada que vemos debajo:

milana bonita
Calle Tiziano

Las palabras milana bonita que aparecen a la derecha las dice con frecuencia un personaje de esa novela (y de la serie), uno de los inocentes a los que se refiere el título de la obra. Inocente significa 'sin culpa' o 'sin mala intención', pero hace años se usaba también para hablar de la discapacidad intelectual. En la obra, uno de estos "inocentes" va siempre acompañado de un pájaro, una milana, a la que continuamente llama milana bonita, milana bonita

La serie de televisión se hizo muy, muy popular, y estas palabras han quedado en los oídos y la memoria de varias generaciones de españoles. Hace poco tiempo, por ejemplo, se creó una asociación llamada Milana bonita para luchar por tener una buena comunicación por tren en Extremadura. La elección de este nombre no es casual, porque ellos consideran que la falta de un tren rápido es una muestra del atraso que padece esta zona de España. Esta es la portada de su página de Facebook:




Aparece un fotograma de la serie y a la izquierda podemos ver al famoso personaje y su milana. Interesante esta influencia de la literatura en la vida de cada día, ¿verdad?

¿Te ha gustado nuestro paseo por la lengua y la literatura?

Un abrazo.
Con lengua.
O con literatura.
Con lo que tú prefieras.
Ojalá conmigo.



domingo, 3 de diciembre de 2017

A un paso

estar a un paso
Calle Bravo Murillo



Este anuncio del Ayuntamiento de Madrid quiere animar a los habitantes de la ciudad a ir a los museos municipales ('del ayuntamiento'), y por eso dice tus museos. Porque en Madrid tenemos, afortunadamente, muchos museos: algunos son estatales ('del Estado', en este caso de España), otros autonómicos ('de la Comunidad', de la Comunidad de Madrid en este caso) y otros municipales. Y algunos de los municipales son muy interesantes; yo te recomendaría, si vienes a Madrid, ver el templo de Debod (un templo egipcio que es el edificio más antiguo que hay en Madrid), el Museo de Historia de Madrid y la ermita de San Antonio de la Florida (con unas interesantísimas pinturas de Goya). ¡Además, son gratuitos!

Para animar a los madrileños a conocerlos, el anuncio les dice que están a un paso de esos museos. Un paso es la distancia que andamos con cada movimiento de uno de nuestros pies. Así que cuando decimos que algo está a un paso de nosotros, es que está muy cerca.

Fíjate en las preposiciones que usa el anuncio: A un paso DE tus museos. Estas son las  preposiciones que usamos para expresar una distancia relativa, o sea, una distancia entre un punto y otro. Veamos otro ejemplo:


estar a un metro
Metro de Madrid (Colonia Jardín)



Este anuncio hay que entenderlo como una metáfora: dice que estamos a un metro jugando con las palabras, porque el anuncio está puesto en el metro, y quiere decir que muy cerca (a muy poca distancia) encontraremos a la Cruz Roja Española, donde podremos ayudar a salvar muchas vidas donando nuestra sangre.

Algunas veces no necesitamos la segunda preposición (de) porque por el contexto el punto de comparación no es necesario. Por ejemplo, en esta antigua señal de carretera de un pueblo de la Comunidad de Madrid:


a madrid cinco leguas
Torrelodones



Como estamos en Torrelodones cuando vemos esta señal, no necesitamos decir de Torrelodones. ¿Y qué distancia son cinco leguas? La legua es una medida antigua que ya no usamos, y que durante siglos tuvo un valor no muy exacto, porque cambiaba de zona a zona. Para unificar el valor de la legua en todo el país, en el siglo XVIII una orden del rey obligó a marcar los caminos señalando las distancias a Madrid usando una legua con un valor unificado. Para eso se pusieron unas piedras llamadas leguarios; lo que vemos en la imagen es eso justamente, un leguario.Y la distancia entre Torrelodones y Madrid es de aproximadamente 35 kilómetros.

Es verdad que hoy no usamos la legua para medir las distancias; usamos los metros y los kilómetros. Sin embargo, la palabra legua aparece en la expresión verse algo a la legua: la usamos para decir que algo que sucedió o que va a suceder se podía o se puede percibir claramente antes de que suceda. Por ejemplo, si una pareja no tiene muy buena relación y termina separándose, sus amigos podrían decir: 

Se veía a la legua que se iban a separar más tarde o más temprano


En español, como en todas las lenguas, tenemos otras maneras de expresar distancia, y en concreto para expresar que algo está muy lejos o muy cerca de otro lugar.

expresar distancia en español


Aquí te dejo algunas de estas formas. ¡Hasta pronto!





domingo, 26 de noviembre de 2017

Calle de los Tres Peces

Después de hablar de peces, pescados y playa en Madrid y de hablar también de la Calle del Pez, hoy nos vamos a ver qué hay de interesante en la calle de los Tres Peces, que está en el barrio de Lavapiés.

El origen del nombre de esta calle está bastante claro y documentado: en el siglo XVII vivió aquí un hombre que tenía la costumbre de regalar, una vez al año, tres peces grandes a diferentes instituciones (hospitales y conventos), y no lo hacía a todas el mismo día, sino en diferentes fechas del año a cada institución.

Esta costumbre dio nombre a la calle porque para recordarla se pusieron tres peces de piedra, como vemos en esta imagen:


calle de los Tres Peces


A la derecha de estos tres peces alguien ha puesto también una lagartija; no sé si dentro de unos siglos la calle se llamará "calle de la lagartija y los tres peces":


los tres peces y la lagartija


Los tres peces están muy presentes a lo largo de la calle, desde que entramos y vemos la placa:


calle de los tres peces


En dos portales de esta calle, para señalar el número, han puesto azulejos con imágenes de peces:


calle de los Tres Peces


Calle de los Tres Peces


Como en la calle del Pez, aquí también encontramos nombres de establecimientos que juegan con el nombre de la calle:

la pezera


Este es un lugar para el trabajo colaborativo (también se usa mucho la palabra inglesa coworking). La palabra pecera significa 'pequeño objeto, generalmente de cristal, acondicionado para que vivan en él peces'; así que es un nombre apropiado para un lugar donde trabajan varias personas a la vez. Eso sí, han decidido mantener la -z de la palabra pez en lugar de escribir pecera, que es lo correcto, para llamar la atención.


Nuestra calle de hoy es un lugar bastante tranquilo y no tiene demasiado comercio, quizá porque, como muchas calles del barrio, es una calle con bastante cuesta (o sea, inclinada, que hay que subir y bajar). Pero, dentro de su pequeño mundo, tiene aires tanto del norte como del sur de España, como vamos a ver.

En el tramo más alto de la calle, en la esquina, encontramos este bar cuyo nombre, El Hórreo, se refiere a un tipo de construcción típico de Galicia y Asturias (de él te hablé en Asturias, patria querida, donde tienes una imagen):

bar el hórreo


También nos lleva al norte de España, en concreto al País Vasco, el nombre de este café-restaurante que cerró el año pasado:


nire etxea


Nire etxea significa en euskera (la lengua autóctona del País Vasco) 'mi casa'.

En cambio, otros locales de la calle señalan al sur de España:


el ventorrillo murciano


Este restaurante se llama a sí mismo ventorrillo murciano; ventorrillo viene de venta, que además de significar 'acción de vender algo', significa 'lugar que en los caminos o carreteras ofrece comida y habitación para los viajeros'. Las ventas eran los antiguos hoteles de carretera, y todavía hoy muchos hoteles y restaurantes llevan esta palabra en su nombre: hotel Venta del Pobre (Almería), hotel Venta Juanilla (Segovia), restaurante Venta La Esperanza (Villaviciosa, Asturias) y un montón más.

Un ventorrillo, diminutivo de venta, es algo también que suena a antiguo, a restaurantes modestos y baratos en las carreteras. Y murciano significa, claro, de Murcia.


la caleta


Una caleta es una pequeña cala; cala, a su vez, significa 'pequeña playa en el fondo de una entrada pequeña del mar, más pequeña que una bahía'. Precisamente, la playa de la ciudad de Cádiz se llama playa de la Caleta. Y esta taberna es gaditana, o sea, de Cádiz.


ke flamenka


ke flamenka


Como puedes ver, esta tienda vende trajes típicos flamencos para mujer, así que nos hace pensar en Andalucía, la tierra del flamenco. Pero es una tienda creativa, o sea, que puedes encontrar trajes más originales, no son los más típicos.

En cuanto al nombre, en realidad debería escribirse ¡Qué flamenca! Con esta forma de escribirlo, mantienen los sonidos y llaman la atención (como hacen en La Pezera y en otros muchos sitios, como vimos en La ortografía también es un arma cargada de futuro).

Así que pasear por Tres Peces es un recorrido desde el norte al sur de España.


Pero no todo es tradición en esta calle. También encontramos, como es habitual tratándose del barrio de Lavapiés, muestras de arte urbano. Por ejemplo, esta señal de tráfico decorada:


arte urbano


Y, ¡oh sorpresa!, en una esquina bastante escondida nos encontramos con una obra de Yipi Yipi Yeah:


yipi yipi yeah


Pues sí, es lo que parece: una mierda en un marco, como si fuera un cuadro. O, como ponía en otro lugar de la calle, una...


caca



En esta calle no vivieron personas importantes ni pasaron grandes sucesos, pero existe al menos desde el siglo XVII, así que es una calle con muchas vidas. 


Y, para volver a los peces, cuyo medio natural es el agua, esta foto de una esquina del café de jazz El Despertar, donde podemos leer los nombres de los océanos y arriba una bonita y verdadera frase: La verdad está en el camino.


la verdad está en el camino

       

¡Hasta pronto!





domingo, 19 de noviembre de 2017

Iros a la mierda


iros a la mierda
Calle Hortaleza



Muchas calles del centro de Madrid son antiguas y no se hicieron pensando en la época de los coches. Hoy, calles que antiguamente eran anchas y tranquilas resultan estrechas y, sobre todo, ruidosas. Por eso, no me extraña que los vecinos de esas calles estén hartos y protesten desde sus balcones. 

La bocina o claxon es la pieza de un coche (o de una moto, o de una bicicleta) que produce un sonido y que usamos para llamar la atención de otras personas. Un bocinazo se produce cuando damos un golpe fuerte a la bocina (pero también usamos esta palabra, informalmente, para describir un grito de una persona a otra). Este es uno de los varios usos del sufijo -azo: describir los nombres de golpes que damos con o sobre diferentes objetos o partes del cuerpo (si quieres repasar este y otros usos del sufijo, entra en Es un puntazo).

Bueno, pues este vecino de la calle Hortaleza está harto de los bocinazos nocturnos (o sea, que suenan por la noche) y les dice a los conductores: iros a la p**a mierda. Irse a la mierda, en imperativo, es una de las maneras más frecuentes de expresar un gran enfado hacia la persona con la que se habla. Es una expresión que suena mal, pero no es un taco, aunque ¡atención!, mandar a la mierda a alguien por Whatsapp (y supongo que por otros medios de comunicación también) puede ser peligroso.

Este vecino, además, dice algo un poco más fuerte, pero sin decirlo, porque p**a significa, sin ninguna duda, puta. Y mandar a alguien a la puta mierda ya sí es un taco, una palabrota. Pero esta persona tiene conciencia de que no es una palabra muy bonita y prefiere solamente sugerirla, escribiendo la primera letra y la última. Es algo parecido a algo que mucha gente dice: gente a la que no le gusta decir la palabra mierda, dice vete a la m, o sea, vete a la eme, y diciendo la primera letra, ya lo entendemos todos.

Y, por último, vamos a fijarnos en un punto gramatical de este cartel: en la forma iros, imperativo del verbo irse correspondiente a la persona vosotros/as. Recuerda que esta persona es la forma informal para dirigirnos a varias personas (no la confundas con vos, una forma singular informal que no se usa en España, donde usamos); la forma plural formal es ustedes.

Vamos a repasar en primer lugar cómo se conjuga esta forma verbal y luego te comentaré alguna cosilla más:






Se ha hablado bastante últimamente sobre el imperativo de irse. Hasta hace unos meses, la Real Academia Española de la Lengua solamente consideraba correcta la forma idos. Pero resulta que nadie la usaba; todo el mundo decía iros, o  usaba otra palabra: marchaos (de marcharse). Por eso, la Real Academia ha decidido declarar válida y correcta la forma iros.

Esta decisión causó una extraña polémica: hubo muchas personas que opinaron en contra, aunque yo estoy segura de que no habían dicho idos nunca (y estoy segura porque jamás en mi vida he oído a nadie decirlo). Estas polémicas sobre el uso de las lenguas a veces son divertidas, pero muchas veces son completamente irracionales. Si te interesa el tema, en este artículo puedes leer sobre las diferentes opiniones. ¿Tú qué piensas: hay que considerar correcto lo que dice la gran mayoría de las personas que usan una lengua o no?

Además de esta excepción con el verbo irse, también existe, al menos en el español de España, una tendencia a sustituir el imperativo por un infinitivo, un fenómeno más frecuente todavía con la persona vosotros/as. De esto te hablé ya en la entrada El negativo, donde puedes ver ejemplos.

En fin, ¡no pegues bocinazos por la noche si pasas -en coche o andando- por la calle Hortaleza! Ni por ninguna otra calle, por favor.

¡Hasta pronto!



domingo, 12 de noviembre de 2017

El Quijote vive


el Quijote vive artista integral
Calle Bravo Murillo



Recientemente me encontré con este cartel que llamó mucho mi atención. Según he leído en el blog El Ángel de Olavide, Curro Sevilla (que no parece un nombre real) es un escritor y pintor que vende sus obras por la calle. Intenta vivir de su arte, pero le resulta muy difícil. Además, como se puede ver en el texto, la calidad de su escritura no es muy buena. Pero eso no quita valor a su deseo de dedicarse al arte de manera independiente ni a sus esfuerzos. 

El dibujo que aparece en el cartel es una representación de don Quijote de la Mancha y su escudero Sancho Panza (escuderos eran los hombres que antiguamente acompañaban a los caballeros y les llevaban las armas y el escudo, o sea, el arma que servía para proteger el cuerpo).

Dice Curro Sevilla en la primera línea que el Quijote -como seguramente sabes, un personaje de ficción creado por Miguel de Cervantes a principios del siglo XVII- vive. Supongo que quiere decir que él es un Quijote viviente, porque decimos que alguien es un Quijote o es muy Quijote cuando es una persona idealista y que busca la justicia. 
       
No es el único personaje de la literatura española del que hablamos en la vida cotidiana. Aquí tienes otros personajes que han dejado expresiones usadas en la lengua diaria (pincha en la imagen para ver la presentación):


personajes de la literatura española en la lengua diaria




Y volviendo a la foto del principio, me pregunté cuando la vi: ¿el Quijote vive? Quiero decir que se trata de una de las obras más importantes de la literatura universal, es conocida en todo el mundo, pero ¿hay mucha presencia del Quijote en Madrid, una ciudad donde Cervantes vivió bastante tiempo? Y la respuesta es que sí, como vamos a ver.

Para empezar, lo más famoso, que es el monumento a Cervantes de la Plaza de España, en el que aparecen como personajes principales Quijote y su escudero:


monumento a Cervantes en Madrid
Plaza de España

monumento a Cervantes en Madrid
Plaza de España



Como puedes ver, es casi imposible sacar una foto de este monumento sin que algún turista asiático esté subido a él. No sé por qué, los turistas japoneses, chinos, coreanos, etc. van en grandes grupos a ver este monumento, aunque no está muy céntrico. 

Las primeras palabras de la novela El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha (que es el título completo) también están muy vivas y son conocidas por casi todo el mundo. Pero, por si no las recordamos, podemos leerlas en el suelo de una calle del Barrio de las Letras:

comienzo del Quijote en el suelo de Madrid
Calle Huertas



También lo encontramos de vez en cuando en otros contextos, como por ejemplo en la publicidad. Este anuncio nos quiere mostrar que un buen texto no se escribe a la primera, sino que es necesario reescribir, cambiar, mejorar, hasta conseguirlo. Por eso, el texto que leemos abajo es mucho más simple que el texto de arriba, es un primer borrador (un borrador es un primer escrito en el que después se hacen correcciones). ¡Piensa en esto cuando escribas, tanto en tu lengua como en español!

primer borrador del Quijote
Metro de Tribunal



Por supuesto, encontramos también referencias a la novela y al personaje del Quijote en muchos establecimientos y calles de la ciudad. Quizá el más curioso sea este restaurante, que en su interior también está decorado con todo tipo de objetos con imágenes relativas a esta obra -carteles de cine, sellos, postales, décimos de lotería, etc.-  y que tiene incluso una biblioteca con la novela en otras lenguas. El nombre, El ingenio, nos recuerda al título completo de la novela, El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha; tener ingenio o ser ingenioso significa 'tener capacidad y habilidad para imaginar e inventar'. Don Quijote, desde luego, imaginaba mucho, casi demasiado. Pero también hace referencia al ingenio de Cervantes, a su capacidad para imaginar.

restaurante El ingenio de Cervantes
Calle Leganitos

restaurante El Ingenio de Cervantes
Calle Leganitos

restaurante El ingenio de Cervantes
Calle Leganitos



Este mensaje pintado en azulejos en la fachada del restaurante está escrito en forma poética, con rima. Si lo lees en alto, te darás cuenta de que amigo y complacido, prisa y cocina, cocido y guisos, tinta y gastronomía, instante y caminante, momento y alimento, etc., riman, a veces solo en las vocales, a veces con vocales y consonantes.

Como puedes ver, el tipo de comida que ofrecen es típicamente española (ellos hablan de hispana gastronomía) pero no de La Mancha -la región de don Quijote-, sino de todas partes de España: cocido madrileño, paella (de Levante), fabada (de Asturias), etc.



Además, no hay que olvidar que todos los años, el Día del Libro (23 de abril), en un lugar de Madrid (una institución cultural llamada Círculo de Bellas Artes) se hace una lectura en voz alta continuada de todo el Quijote (¡y es una obra larguísima, así que esta lectura dura muchas horas!).



En fin, el nombre y el texto del Quijote están presentes y vivos en Madrid, pero... ¿y su espíritu idealista? ¿Hay gente así en el Madrid de hoy en día? Pues creo que sí, como también creo que la hay en todas partes del mundo. Podría nombrar a muchos, afortunadamente, pero solamente pondré dos ejemplos.

El padre Ángel, fundador de la ONG Mensajeros de la Paz, que ha conseguido cosas muy importantes en la ciudad en los últimos años: mantener abierta la iglesia de San Antón durante las 24 horas del día para acoger a todas las personas sin techo que quieran ir a ella, dándoles desayuno y otros servicios, y abrir una red de restaurantes (hasta el momento, tres), los restaurantes Robin Hood, donde desde por la mañana temprano hasta la tarde se come bastante barato, y por la noche se dan cenas gratuitas que se financian con lo que los clientes pagan durante el día.

Mi segundo ejemplo es la plataforma Stop Desahucios o PAH (Plataforma de Afectados por la Hipoteca), que no solamente existe en Madrid sino en toda España. Gracias a su ayuda, muchas personas han conseguido no ser expulsadas de sus casas o han encontrado otro lugar donde vivir. Por eso, el Parlamento Europeo les dio en 2013 el Premio al Ciudadano Europeo.


Así que, conclusión: ¡El Quijote vive! Y no quiero acabar sin decirte que, si quieres leer esta novela, no lo hagas en su versión original (que no entiende bien tampoco la mayoría de los españoles). 

Eso sí, puedes ver la serie de televisión, que será más fácil de entender:




¡Hasta pronto!