martes, 26 de abril de 2016

Por pelotas



En los años que llevamos de crisis económica, el interés por cuidar y mejorar nuestro medio ambiente (o medioambiente, se puede escribir y pronunciar de las dos formas) ha bajado mucho, tanto entre las instituciones como entre los ciudadanos. Por eso, me está gustando volver a encontrarme con algunos carteles que nos hablan de este tema. Por ejemplo, en los últimos meses he visto por el barrio de Malasaña varias pintadas como esta:                   


medio ambiente
Calle Santa Águeda



La Amazonia (o Amazonía: son correctas las dos formas de pronunciarlo, con el acento en la o o con el acento en la í) es la zona de América del Sur que rodea al río Amazonas, y siempre se ha dicho que es el pulmón de nuestro planeta, o sea, que podemos respirar todavía el aire del planeta gracias a los árboles de sus selvas. En la pintada se hace referencia a la lucha de los pueblos indígenas (ojo con la palabra indígena: siempre termina en -a) por defender el lugar donde viven: ¡La Amazonia no se vende, la Amazonia se defiende!, este es su lema ('frase que expresa el pensamiento de una persona o de un movimiento social respecto a determinado tema'; ojo otra vez: esta palabra termina en -a pero es masculina).

Bastante menos serio es el lema de esta camiseta que alguien puso encima del asiento del copiloto de un coche, que estaba aparcado y vacío:


medio ambiente
Calle Santa Brígida



¿Entiendes el chiste? La palabra medio, cuando es un sustantivo, puede significar 'ambiente en el que vive una persona, animal o cosa', y ese es el sentido con el que la usamos en medio ambiente; pero medio también puede ser un adjetivo, y en ese caso significa lo mismo que 'mitad': por ejemplo, medio melón significa 'la mitad de un melón'. Por eso se pregunta en la camiseta por qué no respetamos la otra mitad del ambiente (cosa que no tiene ningún sentido, claro, solamente es un juego de palabras).

También hay un juego de palabras en el lema de una campaña de reciclaje que ahora mismo se está haciendo en Madrid. Es una iniciativa del Ayuntamiento por una competición de tenis que se celebra en la ciudad:


medio ambiente
Plaza de Castilla



Es un contenedor verde, que en Madrid es donde se deben poner los objetos de vidrio (botellas, tarros de conservas, etc.). Este contenedor tiene la forma de una pelota de tenis, pero, además, la expresión por pelotas tiene otro significado. Pelotas, en la lengua coloquial, significa lo mismo que huevos o cojones. Por pelotas, por huevos y por cojones son tres tacos o palabrotas que significan 'obligatoriamente' (puedes recordar otros usos coloquiales de estas palabras en las entradas Tenemos un huevo y Con dos fogones). Si queremos decir lo mismo coloquialmente, pero sin usar un taco, podemos usar la expresión por narices. Un ejemplo:

(Dos amigos aficionados al fútbol)
- Yo ya no puedo ver los partidos en casa, porque no tengo contrato con Movistar.
+ Yo tampoco. Es que ahora, si quieres ver los partidos, tienes que contratar también el ADSL, por narices, porque no se puede contratar solamente la televisión.

Así que estos nuevos contenedores hablan del tenis pero también hablan de que debería ser obligatorio para todos los ciudadanos separar correctamente la basura y poner cada cosa en su contenedor (de envases, de papel, de vidrio o de basura orgánica). El mensaje está bien, pero me llama mucho la atención que en un mensaje institucional hagan juegos de palabras con expresiones malsonantes. Resulta raro, ¿no? 

Cuidado con estas expresiones, porque si cambiamos la preposición podemos cambiar completamente el significado: si decimos en pelotas, significa 'desnudo' y si decimos de narices, significa 'grande'. Estas dos expresiones son también informales. Te doy algunos ejemplos:

- Ayer vi a un tío que iba en pelotas por la Gran Vía.
+ ¿Y no le cogió la policía?

- Hace un frío de narices, ¿eh?
+ Sí, tengo los pies helados.

Y volviendo al tema del medio ambiente, si quieres saber un poco más sobre cómo se gestiona en Madrid (y en general, en España) la separación de la basura, y aprender vocabulario relacionado con el tema, puedes usar las fichas que he preparado para una de mis clases y que he puesto debajo de mi firma. ¿Es un tema que te preocupa? ¿Qué haces tú para mejorar la situación? ¿Separas la basura para que la reciclen? ¿Es fácil hacerlo en tu país? ¡Espero tus respuestas! ¡Hasta pronto!


Conjunto de Fichas creado con GoConqr por eoiespaol


jueves, 21 de abril de 2016

Libros libres

Pronto, el día 23 de abril, se celebra el Día del Libro, por eso hoy te voy a hablar de libros y también de lugares o modos de conseguirlos.

Las palabras libros y libres se parecen mucho, ¿verdad? Los libros pueden ser libres si los sacamos de nuestra casa y los "liberamos" (liberar significa 'convertir en libre') para que otras personas puedan disfrutar de ellos. Eso es lo que proponen en este centro juvenil:


libera tus libros
Glorieta de Cuatro Caminos

Pero, además, estas palabras guardan otra relación: los libros nos hacen libres, porque los libros nos educan, nos enseñan, nos convierten en personas cultas, y eso nos da mayor libertad porque nos muestra que existen muchas posibilidades . La librería Isla Libros, que está en pleno centro histórico de Madrid, nos lo recuerda:


ser cultos para ser libres
Calle Bailén

Hay algunas librerías que tienen nombres preciosos, como esta de Málaga:


librería rayuela
Plaza de Torrijos (Málaga)


La rayuela (también llamada truque, muñeca y de otras muchas formas en las diferentes zonas donde se habla español) es el juego infantil de la siguiente imagen, que no sé si existe en tu país. Yo jugaba mucho de pequeña a esto: era un juego baratísimo, se pintaba en el suelo o se dibujaba con los dedos directamente en la arena, y luego solamente necesitas una piedra pequeña para jugar.



Imagen de Manuel P. Báñez, publicada en Flickr

Rayuela es también el título de una de las novelas más importantes de la literatura del siglo XX, escrita por el argentino Julio Cortázar y publicada en 1963. En el juego de la rayuela hay que seguir siempre el orden de los números; en la novela, en cambio, el autor propone diferentes órdenes para leer los capítulos. No es una novela nada fácil de leer y por eso nunca la recomiendo para las personas que están aprendiendo español; sin embargo, Cortázar escribió muchos cuentos o relatos breves, que son más fáciles de leer, y muchos se pueden encontrar en Internet: por ejemplo, en las páginas Cultura colectiva y en Ciudad Seva.


Pero, para nombres bonitos, el de esta librería de la zona de Tirso de Molina:


traficantes de sueños
Calle Duque de Alba

Traficante es una palabra que normalmente tiene un sentido negativo, porque la usamos para las personas que venden algo ilegalmente: hablamos de traficantes de drogas, de armas, de personas, etc. Pero aquí, al añadir de sueños, habla de algo también clandestino, oculto, pero no negativo, sino muy hermoso. Los sueños no se suelen vender, pero lo que te traen muchas veces los libros son eso, sueños: imaginaciones de otras vidas, otras tierras, otras maneras de ver el mundo.

En el otro escaparate de esta librería, encontramos este curioso cartel:


libros de todo pelaje
Calle Duque de Alba

La palabra pelaje viene de pelo, y se usa para hablar del pelo de los animales. La expresión de todo pelaje significa 'de todo tipo', pero muchas veces tiene también un tono negativo cuando no se habla de animales. Por ejemplo, en una noticia sobre un traficante de drogas que se ha escapado varias veces de la cárcel, podemos leer:

Su capacidad para evadir a las autoridades le ha ayudado a ser aclamado por delincuentes de todo pelaje (http://forbes.es)

Otras veces, como en este escaparate, se usa con un toque humorístico, porque los libros no tienen pelo y por eso resulta extraño hablar de pelaje en relación con ellos. El caso es que aquí encontramos libros de todo tipo, incluso literatura de otros mundos (¿de la Luna?, ¿de Marte?, ¿de otras galaxias?), según nos dicen.

No es esta la única relación entre librerías y animales que he encontrado en mis paseos por Madrid. Aquí tienes, por ejemplo, el curioso nombre de esta librería:


librería perroloco
Calle Noviciado

No sé por qué le han puesto ese nombre, porque no hay ninguna expresión en español que hable de perros locos. Quizá es un homenaje a un perro que tienen los dueños. El caso es que en esta librería, como dice el escaparate, venden antiguos libros modernos. ¿Y qué quiere decir eso? Pues que venden y compran también libros usados. En su página web, ellos mismos definen así su negocio: 

PERROLOCO es como un cuento en el que dos locos te compran libros en buen estado y te los venden a precios de risa. Fin.

En la librería de la siguiente imagen, el nombre, Panta Rhei, no tiene nada que ver con los perros, porque es una frase del griego clásico que significa 'todo fluye, todo está en continuo movimiento'. Voy de vez en cuando a esta librería porque venden libros preciosos; está especializada en grafismo, y vende libros ilustrados, libros sobre diseño, etc. Uno de los días que fui, tenían este cartel en la puerta de entrada:


no queremos que salga
Calle Hernán Cortés

Un cachorro es un bebé de un animal mamífero, y se usa mucho para los perritos. Parece que, de alguna manera, las librerías y los animales tienen bastantes conexiones, ¿no? 


No sé si cuándo leíste el título de esta entrada pensaste que el tema eran los libros gratuitos. Actualmente, la palabra libre se usa a veces en español con el significado de 'gratis' o 'gratuito', pero solamente en contextos muy determinados; por ejemplo, cuando se habla de cultura libre o de entrada libre. Cuando hablamos de objetos, acciones o servicios, lo que usamos es gratis o gratuito/a, como en este cartel de la tienda La Plástica, que nos invita a entrar y curiosear:


libros libres
Calle Santa Bárbara

O como en esta imagen que me regaló mi amiga Eva Felipe, que la sacó en la capital de Chile, Santiago de Chile, en la que a la izquierda del mural se pide educación gratuita para todos:


libre gratis gratuito
Santiago de Chile (Chile)


Así que no hablamos de libros libres cuando no cuestan dinero, sino de libros gratis o libros gratuitos. Y hablando de libros gratuitos, no puedo dejar de recomendarte algunas cosillas. Si vives en Madrid, seguro que tienes alguna biblioteca pública cerca de tu casa; hay más de doscientas en toda la Comunidad de Madrid. Ser socio de estas bibliotecas es gratis y conseguir el carné es muy fácil: vas a una biblioteca, presentas tu carné o tu pasaporte y normalmente te lo hacen inmediatamente. Con ese carné, además, puedes usar el servicio de libros electrónicos, sin necesidad de moverte de casa.

Y si vives en otras partes del mundo, te puedo recomendar algunas direcciones donde encontrarás todo tipo de libros y de obras literarias y no literarias que se pueden leer gratuitamente:

- Las páginas de poesía A media voz y Los Poetas, donde encontrarás poemas de poetas de todo el mundo en español.

- La Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, donde podrás encontrar obras muy diversas: literatura para adultos, infantil y juvenil, revistas sobre historia y sobre cine, documentos audiovisuales, etc.


¡Que vivan los libros, las librerías y las bibliotecas, digitales y físicas! Hasta pronto,


lunes, 18 de abril de 2016

El negativo



imperativo negativo
Travesía de San Mateo


Este bar tiene un nombre que llama la atención, porque la palabra negativo, como sustantivo, puede usarse para una persona: un negativo (o una negativa, si hablamos de una mujer) es una persona pesimista, que siempre piensa en lo malo. Pero esta palabra, también como sustantivo, se usa para la imagen fotográfica que tiene los colores claros y oscuros invertidos. Cuando la fotografía no era digital y llevábamos las fotos a una tienda, la tienda nos daba las fotos en papel y, además, los negativos, la película fotográfica, ¿te acuerdas? Con esos negativos podías hacer más copias de las fotos. Supongo que han llamado así al bar porque en el cine también se usaba (ahora casi no se usa) un material similar, y también se mandaban los negativos a un laboratorio. En este bar, además de poner música, también proyectan películas.

Negativo, como adjetivo, se usa también mucho cuando hablamos de gramática, para hablar de las frases en las que usamos las palabras no, nunca, nadie, ningún/ ninguna, nada. Y hoy nos vamos a fijar en algunas de estas frases negativas. En concreto, en los carteles que nos piden que no hagamos algo.        

Una de las formas más habituales para prohibir o pedir en español es el imperativo. Pero en los carteles públicos, en lugar de la forma del imperativo con ustedes, es muy frecuente usar un infinitivo. Así pasa en las frases de las tres fotos siguientes, con tres prohibiciones o peticiones curiosas:


imperativo negativo
Calle Alba de Tormes

imperativo negativo
Mondoñedo (Lugo)


imperativo negativo
Buitrago de Lozoya (Madrid)



En la primera imagen un grafitero nos pide que no pintemos la pared, eso sí, después de haberla pintado él, y en la segunda, un librero nos pide que no hojeemos los libros. ¿Quiere que compremos los libros mirando solamente la portada, sin poder mirar un poco dentro del libro? Me parece que no va a hacer mucho negocio. O a lo mejor es que en el pueblo de Lugo donde tomé la foto la gente tiene costumbre de leerse los libros enteros en la puerta de la librería y luego no los compra, por eso los libreros están hartos.

En la tercera foto, el alcalde pide a los vecinos que, cuando coman pipas, no tiren los restos al suelo. En España, las pipas que más se comen son las de girasol:







En muchos pueblos de España, sobre todo de la zona centro, se come gran cantidad de estas pipas, y la gente tiene costumbre de tirar las cáscaras al suelo, así que la plaza de Buitrago debe de quedar muy sucia después de un día de fiesta con mucha gente comiendo pipas.


Como ves, el uso del infinitivo en estos contextos es muy común. Pero otras veces encontramos un mensaje más personalizado, en imperativo, como en esta otra imagen:


Centro de salud Gran Capitán




Según me contó mi padre, que tiene su médico en este centro de salud, con frecuencia la gente coge las plantas y se las lleva, por eso pusieron este cartel. ¡Me parece increíble! Sin embargo, son cosas que en España, desgraciadamente, pasan muy a menudo: hay bastante gente que no tiene ningún respeto por lo que es común, gente que roba plantas o que tira basura en la calle. ¡Es muy triste ver que estas cosas no cambian fácilmente! Quizá precisamente han usado la forma ustedes en este cartel para que las personas que lo lean se sientan más incluidas en la petición.

En fin... Me despido recordándote que puedes repasar el imperativo en las entradas A la orden y No te cortes. Por supuesto, en la conversación no usamos el infinitivo para expresar órdenes, prohibiciones o peticiones; usamos el imperativo y otras formas con significado equivalente. 

Me despido por hoy... Y a pesar de tanta negación, ¡intentemos no ser negativos! ¡Hasta pronto!

jueves, 14 de abril de 2016

El último mono

¡Hoy vamos a pasear por Madrid y otros lugares buscando monos! Sí, sí, monos, has leído bien, esos animales que tanto se parecen a nosotros, y, supongo que por eso mismo, están muy presentes en las frases y expresiones populares.

Empezamos por el nombre de una tienda que siempre me ha intrigado:


palabra mono
Calle Velarde

Allí se vende ropa y objetos retro, y parece que el nombre no tiene ningún significado especial, simplemente les pareció gracioso a los dueños de la tienda. Pero checa es el adjetivo para una mujer de la República Checa o Chequia, así que no creo que a las mujeres checas que pasen por aquí les haga mucha gracia.

Otra tienda con un nombre intrigante es esta de decoración que está muy cerquita de mi escuela:


palabra mono
Calle Farmacia

El significado de mona como animal está claro por la imagen que hay a la izquierda, pero, por si no queda claro, han añadido de rama, porque los monos pasan mucho tiempo subidos a las ramas de los árboles, supongo. ¿Es que la palabra mona podría significar otra cosa? Pues sí, al menos tres cosas más, y muy diferentes:

- Mono/a es un adjetivo que sirve para hacer una valoración estética positiva. Lo usan más las mujeres que los hombres y se parece mucho al adjetivo cuco/a. Puedes saber más sobre estos adjetivos, y sobre los sustantivos monada y monería, leyendo la entrada Cosas cucas.

- Mona es también el nombre de un dulce típico de algunas zonas de España. Puedes ver cómo es y leer algo sobre su historia en el blog Ya está el listo que todo lo sabe.

- Por último, en la lengua informal se usa mona con el significado de 'borrachera', sobre todo en la expresión dormir la mona, que es dormir mientras se está borracho/a.


Nos vamos ahora a un bar malagueño para ver una expresión que se usa mucho:


palabra mono
Calle Santa María (Málaga)

Ser el último mono significa ser el menos considerado dentro de un grupo: la última persona a la que le cuentan algo, la última persona que recibe una propuesta, el último al que avisan para alguna actividad, la persona a la que nadie pide su opinión, etc. No sé por qué han elegido este nombre los dueños del bar: quizá quieren reunir allí a todos los que son el último mono de su grupo de amigos, ¿no?
       
Otra expresión informal está en el nombre de este club del barrio de Carabanchel. ¿Qué clase de establecimiento puede ser este? Atención: si ves la palabra club sin ninguna otra palabra al lado (por ejemplo, club deportivo, club de golf, club de fumadores, etc.), casi con toda seguridad ese local es un club de alterne (vulgarmente, un puticlub, o sea, un prostíbulo o local de prostitución). Y eso es lo que es este establecimiento (por eso, quizás, esas estúpidas florecitas que hay a los lados del nombre, porque las flores se consideran algo femenino, como si la prostitución fuera algo bonito):

palabra mono
Calle Jacobinia

En fin, vamos con la expresión. La frase ¡Leña al mono, (que es de goma)! (esta última parte no siempre se usa) se utiliza para animar a alguien a hacer algo con insistencia, con fuerza y energía. Se usa sobre todo en situaciones en que se anima a atacar o tratar duramente a alguien, física o verbalmente, cuando no se ha comportado como debía. Por ejemplo, en una noticia del periódico El Diario de Salamanca nos cuentan:

Un menor de Santa Marta ataca a un policía por impedirle subir al escenario

Ocurrió de madrugada, durante la verbena con motivo de las fiestas, tras lo que fue detenido

Debajo, en los comentarios, alguien escribe:

Leña al mono, es la mejor medicina.

Esto quiere decir que pide un buen castigo para el menor que ha hecho esto.


De todas formas, la expresión leña al mono se entiende mejor si sabemos que dar leña, coloquialmente, significa 'golpear, dar una paliza, atacar físicamente o verbalmente'.


¿Nos quedan más monos? Pues sí, algunas cositas nos quedan. Fíjate en esta obra del artista callejero Gonzalo Borondo:


palabra mono
Parque de la Alameda de Osuna

Este mono parece estar sufriendo mucho, ¿por qué? A la derecha del mono, aparecen estas palabras:


palabra mono
Parque de la Alameda de Osuna

Caballo es el animal representado en la imagen, pero coloquialmente también se usa para referirse a una droga, la heroína. Por otro lado, mono se empezó a usar en los años 80 del siglo pasado para referirse al malestar que sienten los adictos a la droga cuando no la toman; poco a poco, la expresión tener mono de pasó a usarse para cualquier cosa, y hoy simplemente expresa un deseo fuerte de algo o de hacer alguna actividad:

Tengo mono de chocolate (tengo muchísimas ganas de comerlo)
Tengo mono de golf (hace mucho que no juego al golf y tengo muchas ganas de hacerlo)


No he podido encontrar fotos, claro, para todas las expresiones relacionadas con los monos, así que las demás las incluyo en esta imagen, con su explicación (para verla, pincha en los círculos):






Bueno, pues hemos tenido ya suficientes monos por hoy, ¿no? Te recuerdo que en entradas anteriores te hablé de palabras relacionadas con gatos, con perros y con loros. ¡Todavía nos quedan muchos animales de los que hablar! ¡Hasta pronto!


sábado, 9 de abril de 2016

Bueno



Es muy común encontrar por las calles de Madrid pintadas o carteles que expresan opiniones, sobre todo políticas. Lo que no es tan habitual es encontrar una pintada en la que se responde a una opinión, como pasa en la de esta imagen. En teoría, esta es una cita -la frase exacta que dijo alguien, por eso está escrita entre comillas- de Lebowski. ¿Y quién es ese Lebowski? Supongo que se refiere a un personaje de la película estadounidense El gran Lebowski, dirigida por los hermanos Coen, que con el paso del tiempo se ha convertido en una película de culto.    


Travesía del Serrallo





Esta manera de reaccionar a una opinión de otra persona, empezando con la palabra bueno, sirve para expresar desacuerdo -total o parcial- de forma suave. Bueno es un adjetivo pero también se usa mucho como marcador del discurso, que es una palabra o expresión invariable - sin masculino ni femenino, sin plural ni singular- que nos sirve para facilitar la interpretación de lo que decimos. Cuando yo opino y mi interlocutor reacciona empezando con bueno, sé que su opinión no coincide totalmente con la mía, o sea, que está en desacuerdo o que solamente está de acuerdo en parte conmigo. Como veremos al final de esta entrada, esta palabra tiene otros muchos usos, pero de momento vamos a hablar de este, que es muy frecuente y muy útil.

Vamos a imaginar que esta frase está respondiendo a opiniones de otros mensajes callejeros, mensajes que tratan de temas variados:


hay seis tertulianos
Plaza de Callao




Esta pancarta se inspira en la famosa frase -tan machista- Detrás de un gran hombre hay una gran mujer. Y creo que quiere decir que muchos tertulianos -llamamos así en España a las personas que aparecen constantemente en la televisión y en la radio participando en debates sobre política- colaboran con los políticos corruptos a través de sus opiniones. 

Imaginemos una conversación entre las dos imágenes:

- Yo creo que parte de la culpa de la corrupción la tienen los tertulianos. Detrás de cada corrupto hay seis tertulianos.
+ Bueno, eso es lo que opinas tú. Yo creo que la responsabilidad es solamente del corrupto.


Veamos otro ejemplo con un cartelito que alguien puso en la pared de un hospital:


bueno
Hospital Clínico




Esta frase imita el mensaje que suele aparecer en los paquetes de cigarrillos: Fumar perjudica seriamente la salud. Perjudicar significa 'hacer daño, causar mal', y, como ya te he contado en otras entradas, durante los cuatro últimos años el gobierno ha intentado privatizar muchos aspectos de la sanidad pública (lo ha conseguido en algunos casos y en otros no, gracias a la lucha de los ciudadanos). Este cartel expresa una opinión, por lo tanto, claramente a favor de la sanidad totalmente pública. Pero no todo el mundo opina igual, así que podríamos oír una conversación como esta:

- Yo creo que privatizar la sanidad pública no nos va a traer ningún beneficio.
+ Bueno, eso es lo que opinas tú. Yo no lo tengo tan claro.


Un último ejemplo con la opinión más tonta de todas, desde mi punto de vista. Por supuesto, esta persiana está tapando la puerta de una joyería:


bueno
Calle Bravo Murillo




Por supuesto, no estoy de acuerdo con esta frase, ni siquiera con la frase Una imagen vale más que mil palabras, que a veces puede ser verdadera, pero no siempre. Las joyas nunca me han parecido algo demasiado importante; las imágenes sí, pero ¡ay, las palabras, las palabras son algo mágico para mí! Así que yo podría responder así:

- Me encanta que mi chico me regale joyas. Yo creo que una joya vale más que mil palabras.
+ Bueno, eso es lo que opinas tú. Para mí las joyas son un objeto inútil y caro. 


Como te decía al principio, la palabra bueno, usada como marcador discursivo, no solamente nos sirve para esto. En esta imagen tienes sus cinco usos más frecuentes, con algunos ejemplos:


bueno como marcador discursivo





De la primera pintada, Bueno, eso es lo que tú opinas, tío, quería comentarte algo sobre la última palabra. El tratamiento tío/a es muy usado en situaciones informales entre amigos, así que aquí no significa 'el hermano de mi madre o de mi padre', solamente es una manera de tratar a un amigo. 

Bueno, pues ya hemos llegado al final. Y supongo que te has fijado en el bueno con el que he empezado este párrafo, y que en este caso cumple la función de marcar que se acerca la despedida. ¡Y allá va la despedida! ¡Hasta pronto!





domingo, 3 de abril de 2016

La culpa la tengo yo

En español tenemos una serie de palabritas -porque son cortas- muy molestas y aparentemente poco útiles, a las que llamamos pronombres personales: me, te, le, se, la, lo, nos, os, les, los, las, mí, ti, etc. Es difícil aprender a usarlas y, además, algunos de sus usos no parecen muy necesarios. Pero así son las lenguas: cada una tiene sus cosas. Son productos históricos, creados por personas, y las personas tenemos que reconocer que, aunque nos llamemos "seres racionales", no somos muy lógicos.

Hoy voy a dedicar esta entrada a uno de esos usos de los pronombres personales con la ayuda de varias fotos tomadas en las calles de Madrid.         

Empezamos con una pancarta que vi en una manifestación:


la culpa de todo la tenéis los que estáis sentados en el sofá
Glorieta de Carlos V

La verdad es que en los últimos años he ido a tantas manifestaciones que ya no recuerdo cuál era el motivo de esta. Pero esta pancarta dice que los que no participan en las manifestaciones, los que no protestan y se quedan sentados en su sofá, tienen la culpa de los problemas. 

Esta frase se podría haber dicho en otro orden: Los que estáis sentados en el sofá tenéis la culpa de todo. Primero el sujeto (los que estáis sentados en el sofá), luego el verbo (tenéis) y después el complemento directo (la culpa). Sin embargo, es frecuente cambiar el orden de palabras y poner al principio de la frase la información compartida, que en este caso es la culpa, porque, si hay problemas, todos pensamos que alguien tiene la culpa. Cuando usamos el complemento directo antes del verbo y este complemento directo es algo conocido y determinado (por ejemplo, es un nombre de persona o un nombre individualizado con los artículos el/la/los/las o con las palabras mi/tu/su, etc., este/esta, etc.) , lo repetimos en forma de pronombre personal. Así pasa en esta pancarta: la culpa de todo se repite en forma de pronombre personal, la.

Vamos a ver más ejemplos. El primero es el mensaje que dan en las servilletas del bar y restaurante Prada a tope. Es un restaurante con productos típicos de León en el que se ofrecen productos elaborados por los dueños en tierras de León:


a la naturaleza no podemos mejorarla
Calle del Príncipe

A la naturaleza es el complemento directo, y aparece repetido en forma de pronombre después del verbo, con un la (no podemos mejorarla). Dicen, pues, en este restaurante que ellos no pueden mejorar la naturaleza, pero, de todas formas, lo intentan a tope, o sea, con todas sus fuerzas, al máximo. Y la verdad es que algunas cosas de las que venden y cocinan están muy ricas.

El último ejemplo es el texto de una camiseta:


Ribera de Curtidores

Esta camiseta es el complemento directo de compré. Como ves, la camiseta, que es algo que está a la vista -por eso es información compartida-, aparece repetido en forma de pronombre, la.

Por cierto, dice que la camiseta la compró en el Rastro. ¿Sabes qué es el Rastro? Si has estado en Madrid, seguro que sí. Es el mercadillo más tradicional y grande de Madrid; se celebra todos los domingos por la mañana, y en él se puede encontrar todo tipo de cosas: ropa, antigüedades, muebles, etc. Si vienes a Madrid, ¡no te lo pierdas! Aquí te dejo un vídeo con música de fondo también española para que lo conozcas un poco:






Y para terminar, como otras veces, te hago un resumen en una imagen:


complemento directo anticipado


Y si no lo has entendido, ¡la culpa la tengo yo! ¡Hasta pronto!