martes, 21 de marzo de 2017

Piropos


Aunque no conozcas la palabra piropo, sabes qué es porque existe en todas partes del mundo (en unas más que en otras, eso sí). Es, según los diccionarios, una palabra, una expresión o una frase que expresa admiración y se dirige a una persona. Explicado así, parece una cosa bastante positiva, ¿verdad?

Lo que pasa es que, en el uso diario, se llama piropo a lo que algunos hombres les dicen a mujeres desconocidas en la calle (rarísimamente es al revés, de mujeres a hombres). Y lo que dicen esos hombres no es siempre positivo (aunque ellos piensen que sí): es, con frecuencia, grosero ('de mal gusto'), vulgar, a veces inoportuno y muchas veces insultante. Y, en todo caso, sea bueno o malo, nadie tiene derecho a comentarle a otra persona a la que no conoce nada sobre su aspecto.

Eso es lo que nos recuerda el Ayuntamiento de Madrid en algunas campañas de concienciación recientes. Por ejemplo, en estos carteles, colocado el primero en un mercado y el segundo en la Casa de Velázquez:

piropos machismo
Mercado de San Enrique

piropos y machismo
Casa de Velázquez


Tía buena y maciza son típicos piropos vulgares que se refieren a la belleza o a la proporción del cuerpo de la mujer (y son palabras que también se usan para los hombres). La frase completa: Tía buena, maciza, dime cómo te llamas para poder pedirte a los Reyes pretende ser una frase graciosa; se refiere a pedir a la mujer de regalo a los Reyes Magos, como si la mujer fuera una cosa que se puede regalar. Por eso, en el cartel del Ayuntamiento todo aparece tachado, excepto Día de Reyes.

En el segundo cartel, aparece la frase Vas provocando, que algunos hombres les dicen a mujeres que van vestidas para, según ellos, provocar su excitación sexual. Por ejemplo, si una mujer lleva escote ('abertura en la ropa, en la parte del cuello, que permite que se vea parte del pecho'), ropa ceñida ('ajustada al cuerpo') o una falda corta. Y el cartel le da la vuelta a esta frase, diciendo que quien va provocando es el hombre, que provoca vergüenza ajena (la vergüenza que te provocan las acciones o palabras de otra persona, no porque tú sientas vergüenza, sino porque la otra persona te parece ridícula).

Hace poco, en la manifestación del Día de la Mujer, también vi pancartas que se referían a este tema, como esta:

piropos y machismo
Calle Alcalá


Algo para mí muy diferente son las palabras amables que puedan decirse entre conocidos, amigos o compañeros de trabajo, por ejemplo. Tanto de hombres a mujeres como de mujeres a hombres. A veces, alguna de esas frases amables te alegra el día: ¡Qué bien te sienta esa ropa!, ¡Qué bien te queda ese peinado!, ¡Qué guapo/a estás hoy! Siempre que, claro, no vengan de tu jefe o jefa y no se repitan de forma insistente ni tengan ninguna otra intención, porque si es así, ya tiene otro nombre, que es acoso sexual en el trabajo.

Eso sí, hay piropos clásicos, muy antiguos, que a mí nunca me sentarían mal, como este:


carita de nardo
Calle del Espino


El nardo es una flor blanca, así que este piropo habla de la blancura de la cara. En los últimos años se está volviendo a poner de moda la piel blanca, especialmente en la cara, pero durante décadas lo que estuvo de moda era estar morena. Antiguamente, en cambio, se apreciaba la piel blanca en la cara, una piel de señorita a la que no le había dado el sol, como sí les daba, normalmente, a muchas mujeres que trabajaban, especialmente en la agricultura.

De modo que este piropo -que no es, desde luego, de uso habitual- es una metáfora y no se puede comparar con las barbaridades que a veces se oyen en la calle.

De todas formas, afortunadamente, la costumbre de piropear a las mujeres en la calle ha ido perdiendo  terreno, creo. 

¿Qué opinas tú sobre este tema? ¿Se piropea mucho en tu país?

¡Hasta pronto!



martes, 14 de marzo de 2017

Vuélvete loca

En un gran parque de Madrid, llamado Dehesa de la Villa, hay un pequeño monte desde el que se puede ver una magnífica vista de una parte de la ciudad, y, sobre todo, unos estupendos anocheceres. Este pequeño monte o cerro tiene dos nombres que parecen muy feos: uno antiguo, Cerro de las Balas, y otro más reciente, Cerro de los Locos. El primero se lo pusieron porque cerca había un lugar donde se practicaba el deporte del tiro, y a veces las balas pasaban cerca; el segundo es más curioso: cuando casi no había gimnasios en Madrid y tampoco estaba de moda hacer deporte al aire libre, aquí venían muchos deportistas, además de toreros y gente que trabajaba en el circo, a practicar. La gente decía que estaban locos por dedicarse a estas actividades.

Allí, en el punto más alto del cerro, está este cartel:


cerro de los locos
Dehesa de la Villa

Probablemente no conoces la palabra pelotari; es una palabra vasca para hablar de las personas que practican el deporte llamado pelota vasca. Lo de ecologistas, con seguridad, es muy posterior, porque esa palabra no se conoció ni se usó en España hasta mucho más tarde.

A este lugar siguen yendo muchas personas a hacer deporte. Pero ahora no pensamos que están locos, porque ahora hacer deporte al aire libre está muy de moda.

Así que el concepto de estar loco cambia a lo largo del tiempo, ¿verdad? Decimos que están locos los que hacen cosas que nos parecen raras, los que son diferentes, pero, como dice esta otra pintada...


mejor loco que borrego
Plaza de la Corredera (Córdoba)

El borrego, un cordero joven, es un animal que siempre hace lo que hacen los otros borregos; así que, cuando decimos que alguien es un borrego, significa que no tiene voluntad propia.

Pero claro, no estamos hablando de la verdadera locura, de los trastornos o enfermedades mentales; en estos casos, en España, generalmente no decimos estar loco/a, sino ser un/a loco/a.

Hay otro sentido con el que usamos mucho la palabra loco/a, para hablar de una pasión: si una persona está loca por otra persona, es que está muy enamorada; si está loca por una cosa, es que le apasiona o le apetece muchísimo.

Además de ser y estar, usamos la palabra loco/a con verbos que expresan cambio, como volverse, ponerse y hacerse. Por ejemplo, en el nombre de este bar de copas del barrio de Chueca:


volverse loco
Calle Hortaleza

Volverse loco se puede entender de muchas maneras: puede indicar un gran entusiasmo por algo que nos pasa (Se volvió loco de alegría), de un comportamiento que nos parece extraño o irresponsable (¿Pero tú te has vuelto loco o qué? ¿Cómo se te ocurre subirte con el niño al árbol?) o de un trastorno mental. 

En el caso de la foto, no es casual que el bar esté en el barrio de Chueca y que tanto el cartel como la persiana sean de color rosa, porque la palabra loca, así, en femenino, se usa coloquialmente para hablar de hombres homosexuales, especialmente si tienen comportamientos o aspecto muy "femeninos". Así que en este local nos invitan a pasárnoslo bien rodeados de otras locas.

Es a este sentido de la palabra loca al que se refiere el cantante Joaquín Sabina en esta canción, haciendo también referencia a un personaje de la historia de España, la pobre reina Juana la Loca, que murió encerrada en un monasterio:





Ponerse como loco/a puede usarse también para hablar de un cambio a un estado de gran alegría (Se puso como loco de contento cuando leyó tu mensaje) pero se usa con frecuencia para hablar de alguien que de repente pasa a un estado de furia o de violencia (No sabemos por qué, se puso como loco e intentó romper la puerta).

Por último, decimos que alguien se hace el loco cuando simula desconocer algo o simula ver u oír algo:

Cuando llegó la hora de pagar la cuenta, se hizo el loco y se fue al baño.

Una expresión muy parecida, como ves, a hacerse el sueco.

Y no te olvides de otro uso de la palabra loco que vimos la semana pasada: hacer algo a lo loco.

Resumo en esta imagen lo que te he contado hasta ahora, que, recuerda, se refiere a los usos más frecuentes en España:


estar ser volverse hacerse ponerse loco


Como ves, esta palabra tiene muchos usos. Además, y no sé si pasa lo mismo en otras lenguas, hay muchas maneras de decir que alguien está loco en español. Algunas de las que se usan en España las tienes en la imagen de debajo. ¿Existen también tantas maneras en tu lengua de hablar de esto? ¿O es que los españoles nos hemos vuelto locos y no sabemos hablar de otra cosa?


estar loco expresiones

 ¡Hasta pronto!