miércoles, 17 de diciembre de 2014

Una cabeza bien amueblada

Esta semana previa a las fiestas de Navidad y Año Nuevo, las peluquerías suelen estar llenas de gente. Por eso he pensado dedicarles hoy esta entrada.

Es un tipo de negocio que ha cambiado muchísimo, en su manera de trabajar, en su aspecto y en los nombres de los locales.
          
Por ejemplo, las peluquerías antiguas de hombres -que también eran barberías- tenían este aspecto por fuera, con la banda blanca, roja y azul pintada a los lados de la puerta:


peluqueria antigua
Calle Barbieri
Los nombres eran directos, muchas veces simplemente los nombres o los apellidos de los propietarios, como en este caso, "Peluquería Ángel". Otras veces las fachadas estaban más decoradas; en Madrid a principios del siglo XX era muy frecuente usar azulejos, como ocurre en esta otra peluquería:


peluqueria antigua
Calle Santa Isabel

Calle Santa Isabel

Este negocio, que se llama "Gran Peluquería Vallejo", empezó a funcionar en 1908 y todavía sigue haciéndolo, así que es un negocio centenario ('que tiene más de 100 años').

Actualmente, el aspecto exterior e interior de las peluquerías ha cambiado muchísimo, pero hoy me quiero fijar en algunos nombres, que me parecen curiosos y graciosos.


nombres peluquerias
Travesía de San Mateo

Este nombre se refiere a la frase ¡Qué corte!, que puede tener dos significados:

- Se refiere al corte de pelo, es decir, al estilo en que está cortado el pelo:

            Lleva un corte de pelo muy moderno.

- Puede significar también 'vergüenza que se siente por algo concreto'. Por ejemplo:

            No, no voy a ir, me da corte ir, es que a mí no me ha invitado.

En esta otra peluquería da un poco de miedo entrar. Fíjate en el nombre:


peluquerias
Calle Mejía Lequerica


En otras lenguas, la palabra corta se entendería como un adjetivo, pero en español se entiende como un verbo normalmente, porque los adjetivos suelen usarse a la derecha del nombre y no a la izquierda. Así que, aquí, alguien corta la cabeza. ¡Pero yo quiero que me corten el pelo, no la cabeza!

Y el nombre que me gusta mucho es este otro:


peluquerias
Calle Pelayo


Amueblado/a significa 'que tiene muebles' y es una palabra que suele usarse para hablar de una casa, un piso, un apartamento, etc. Pero también decimos que alguien tiene la cabeza bien amueblada cuando queremos decir que es una persona organizada, sensata e inteligente. ¡Además, en esta peluquería también puedes comprar muebles, porque además de peluquería es una tienda de decoración!

Hay muchos más nombres curiosos y algunos los puedes encontrar en otras entradas del blog: La peluquequeria, La pelu y Péinate tú, por ejemplo.

Y hablando de peluquerías, si has vivido un tiempo en un país en el que se habla otro idioma, sabrás ya que ir a la peluquería y explicar lo que quieres es una de las cosas más difíciles que existen. ¡Ya es una tarea difícil en nuestro propio idioma! En esta otra peluquería, "VR Estilistas", nos ayudan poniendo mucho vocabulario en el escaparate:


peluquerias ayer y hoy
Calle Ramiro II
Pero la verdad, es tan complicado que yo te recomiendo, además de prepararte unas frases explicando lo que quieres, que lleves una foto y les digas: Lo quiero así. Algunas frases útiles que puedes decir o que te dirán son estas:




¡Hasta pronto! ¡Poneos guapos en las peluquerías para empezar bien el año 2015!


jueves, 11 de diciembre de 2014

Tolerancia



En el local "Mini cooking" hacen todo tipo de cosas relacionadas con la cocina, y para que veamos la variedad de sus servicios, en su puerta tienen este cartel:


estrategia de aprendizaje
Calle Moratín

En el centro, si leemos en vertical, se puede leer el nombre de la tienda, "Mini cooking", y en horizontal tenemos palabras relacionadas con sus servicios: repostería, vajilla, gourmet, etc.

¿Has pensado que podrías usar esta técnica para aprender nuevas palabras? Por ejemplo, imagina que quieres memorizar la palabra tolerancia y aprender bien cómo se escribe. Podrías hacer esto (escribiéndolo a mano, mejor, porque se hace más rápidamente y te ayudará a fijarte bien en cómo se escriben las palabras):




Tolerancia significa 'respeto hacia lo que piensan o hacen otros' y es una cualidad que conviene practicar. Es una persona tolerante (el adjetivo) la que sabe convivir con personas que piensan y viven de otra manera, aceptarlas, permitir que lo hagan, comprenderlas, hablar con ellas, escucharlas, etc. Tolerar (el verbo) es difícil y es algo que hay que aprender y practicar.

¿Por qué he elegido esta palabra? Porque es importante y porque me la encontré en este otro anuncio:


estrategia de aprendizaje
Gran Vía


Me encanta este anuncio, claro, porque soy profesora y (puedes leerlo al final) es un homenaje a los maestros, a los profesores. En horizontal tenemos los nombres de muchos elementos químicos, y en vertical, en la primera fila, leemos la palabra tolerancia. Quiere decir que los maestros (en España usamos esta palabra para los profesores que trabajan con niños) no solamente enseñan matemáticas, historia, química, etc.; enseñan también a vivir, y deberían enseñar a vivir en libertad y con tolerancia hacia otras formas de vivir y otras maneras de pensar.

La intolerancia es un mal muy extendido y creo que es un problema de todas las épocas, no solamente de la nuestra. Pensamos de una manera y creemos que todas las demás personas tienen que pensar igual. Pero tampoco hay que tolerarlo todo; hay ciertas ideas y acciones que son intolerables ('que no se pueden tolerar'): el racismo, el machismo, la violencia verbal y física en general, son cosas contra las que hay que luchar, no se pueden aceptar, porque hacen daño, provocan dolor.

La mejor receta contra la intolerancia que se puede dar es esta:


ensanchar el alma
Calle Embajadores

Cuando queremos a alguien, aceptamos mejor su manera de vivir y de pensar; quizá no la compartimos, pero la aceptamos, escuchamos a esa persona y la respetamos. Querer, amar hace que nuestra alma -o nuestro cerebro- se ensanche ('hacerse más ancho, más grande') y sea más tolerante.


¿Y tú que piensas sobre todo esto? ¡Me interesa mucho tu opinión!