sábado, 6 de febrero de 2016

Tenemos de todo

Los nombres de los establecimientos -tiendas, bares, etc.- nos dicen mucho de su estrategia para vender, y es muy curioso observar las enormes diferencias entre unos y otros.

Por ejemplo, en esta cafetería no parecen muy ambiciosos:


algo
Calle Isaac Peral

Con la palabra algo, que es neutra y equivale más o menos a 'alguna cosa', nos están diciendo que es un lugar para desayunar, merendar o tomar algo ligero entre comidas. No es un restaurante.

Casi contraria es la estrategia de esta tienda donde venden cosas muy variadas:


un poco
Plaza de Chamberí

Todo es también una palabra neutra (aunque puede usarse también como masculina) que quiere decir 'todas las cosas', pero usamos la forma de todo con el significado de 'todo tipo de cosas, cosas muy variadas'. Es muy frecuente usarlo con los verbos haber (en su forma impersonal: hay, había, habrá, etc.), tener y hacer. Por ejemplo:

- En esta tienda tienen de todo, desde chupa chups hasta aspiradoras.
- En mi pueblo hay de todo: piscina, tiendas, parque, en fin, todo lo que hace falta para vivir bien.

En este vídeo puedes ver un buen ejemplo de hacer de todo:




¡Ah! Recuerda que, en la lengua informal, es muy común no pronunciar completa la palabra todo, como refleja Yellow Power en esta pintada :


de tó
Calle Hortaleza

Una cosita más: no confundas la forma de todo con la expresión del todo, que significa 'completamente':

- Ha tenido una gripe muy fuerte y todavía no se ha curado del todo
- El jefe todavía no está convencido del todo, hay que reunirse con él otra vez para que se apruebe el proyecto.


Y volvemos a la tienda donde venden de todo:


un poco
Plaza de Chamberí

Aunque tienen de todo, ya nos advierten de que solamente es un poco. O sea, tienen muchos tipos de cosas, pero no mucha cantidad de cada cosa, porque sería imposible en una pequeña tienda como esta. ¿Por qué usan la forma un poco y no solamente la palabra poco?

Estas dos formas, poco y un poco, pueden dar un significado diferente a lo que decimos. Un poco significa 'algo, pero no mucha cantidad'; poco (o poca, cuando acompaña a un sustantivo femenino) significa 'menos de lo normal' o 'menos de lo necesario'.

Cuando se refiere a una acción (un verbo) o a un sustantivo, poco (o poca, si el sustantivo es femenino) quiere decir 'menos de lo normal o menos de lo necesario', mientras que un poco significa 'algo, pero no mucho'. Vamos a ver algunos ejemplos:

He comido poco ('debería haber comido más, he comido menos de lo necesario').
He comido un poco ('he comido algo pero no mucha cantidad')

Le he echado poca sal a la paella ('la cantidad de sal no es suficiente, la paella está sosa')
Le he echado un poco de sal a la paella ('le he echado sal, pero no mucha cantidad')

Si nos referimos a un sustantivo plural, generalmente no usamos "unos pocos de" o "unas pocas de" (que son construcciones propias del habla popular, pero no muy aconsejables ni muy extendidas); lo decimos así:

Vinieron pocos espectadores ('la sala no se llenó, había menos espectadores de los esperados')
Vinieron algunos / unos cuantos espectadores ('vinieron espectadores, pero no muchos')

Cuando las palabras poco y un poco se refieren a una característica expresada por un adjetivo, en cambio, poco suele combinarse con cualidades que se entienden como positivas y un poco, con cualidades que se entienden como negativas. A veces se puede expresar una idea muy similar de las dos maneras, dependiendo de si elegimos el adjetivo negativo o el positivo, pero el uso de la palabra poco resulta más negativo o crítico:

Una persona poco inteligente = Una persona un poco tonta

Una persona poco tolerante = Una persona un poco intolerante

Un barrio poco seguro = Un barrio un poco inseguro

Una casa poco acogedora = Una casa un poco incómoda / desagradable


Con adjetivos que se refieren a características físicas y otras características objetivas, generalmente preferimos usar un poco, en el sentido de 'algo, pero no mucho':

Tiene un precio un poco alto (es un poquito caro, pero no es carísimo)
El pasillo es un poco estrecho (no es ancho, pero no es estrechísimo)
La calle es un poco fea (no es bonita, pero tampoco es horrible)
Es un chico un poco bajito (no es un chico alto, pero no es bajísimo)


Para que te sea más fácil recordar las diferencias, las resumo en una imagen:


diferencia entre poco y un poco




Te he hablado de la cafetería Algo (solo ofrecen algunas cosas), de la tienda De todo un poco (ofrecen todo tipo de cosas aunque en poca cantidad), y ahora pasamos al otro extremo, que es esta cadena de tiendas de decoración:




muy mucho
Calle Atocha

¡Qué ambiciosos, qué pretenciosos! No tienen mucho, sino muy mucho.

Seguramente ya sabes que muy y mucho son formas diferentes de la misma palabra: usamos muy junto a adverbios y adjetivos (muy bien, muy bonito, etc.) y usamos mucho junto a los verbos (te quiero mucho, he trabajado mucho, etc.), o mucho/a/os/as cuando acompaña a sustantivos (tengo muchas ideas nuevas, la sal me da mucha sed, etc.).

Por eso en España ha habido tantas risas y bromas por estas palabras de Mariano Rajoy, el actual presidente del gobierno (en funciones, porque no tenemos gobierno todavía después de las elecciones que hubo el pasado 20 de diciembre):





No sé qué quería decir Mariano Rajoy cuando dijo "mucho españoles", que es un error típico de estudiantes de español pero muy raro en un hablante nativo. Quizá quería decir "los españoles somos muchos y muy españoles". El caso es que cada vez que sale esta frase en los medios de comunicación yo, y otros muchos, nos morimos de risa.

Pero bueno, vuelvo al nombre de la tienda: ¿qué quiere decir muy mucho? Es una forma que se usa solo con determinados verbos, con el significado de 'muchísimo'. Estos son algunos posibles usos:

Se equivoca muy mucho si piensa que voy a aceptar su oferta
Dudo muy mucho que sea una información verdadera
Recomiendo muy mucho la lectura del texto en su versión original


Algo, un poco, mucho, de todo... ¡Justamente como este blog, que tiene un poco de todo, algo de cada cosa, y sobre todo, está escrito con mucho amor!

¡Hasta pronto!




domingo, 31 de enero de 2016

La imaginación al poder

¿Qué respondes a esta pregunta que alguien ha pintado en un muro de un barrio de Madrid? ¡Ten en cuenta que un jabalí es un animal salvaje parecido a un cerdo! La segunda opción, NS/NC, significa "No sabe / No contesta"; la tercera, Waguawiwa, es el nombre comercial del dibujante colombiano y venezolano Andrés Colmenares, que no sé si fue el que pintó esto.


te imaginas un jabali
Calle Villaviciosa

¿Te lo imaginas, entonces, o no? Bueno, uno puede imaginar cualquier cosa, pero algo muy diferente es que sea realidad. Fíjate que en la foto aparece el verbo imaginar en forma reflexiva: me imagino, te imaginas, se imagina, etc. Existe también la forma no reflexiva: imagino, imaginas, imagina, etc. En este caso, y a diferencia de otros (como por ejemplo, quedar y quedarse), no hay ninguna diferencia de significado entre usar la forma reflexiva y la no reflexiva. Quizá la forma reflexiva es ligeramente más informal, no hay otra diferencia. 

También en este cartel usan la forma reflexiva:



imaginate que pudieras
Plaza del Canal de Isabel II

Es un cartel que anima a los jóvenes a participar en la acción política para cambiar muchas situaciones que les afectan. Lo hace pidiéndoles que imaginen una situación que no es habitual, desafortunadamente: que los jóvenes puedan cambiar las cosas.

Generalmente usamos el verbo imaginar(se) para introducir una información que presentamos como algo que creemos posible, que probablemente es real:

- Ayer no vino Marga a trabajar, yo por lo menos no la vi.
+ Yo tampoco. Me imagino que está todavía de vacaciones, creo que le quedaban unos días libres.

- ¿Llamamos a Patricia?
+ Vale, llámala, me imagino que habrá salido ya de clase.

Como con otros verbos que cumplen la misma función, introducir una información que creemos verdadera (como creer y suponer), imaginar(se) introduce una frase que tiene el verbo en indicativo (en los ejemplos anteriores, está, quedaban y habrá salido).

Sin embargo, cuando le pedimos a alguien que suponga o imagine algo, como en la foto de arriba, no estamos afirmando nada ni dando ninguna información. Si la acción imaginaria se presenta como algo difícil, poco probable o imposible, con mucha frecuencia se usa el imperfecto de subjuntivo:

Imaginaos que la Tierra fuera plana. ¿Nos podríamos caer?
Supón / Suponte que tuvieras un hijo. ¿Qué nombre le pondrías?
¿Te imaginas que viviéramos en Londres? ¿Cómo sería nuestra vida?

En esta construcción, de todas formas, en la lengua informal es muy habitual usar igualmente el indicativo, sin ningún cambio de significado:

Imaginaos que la Tierra es plana. ¿Nos podríamos caer?
Supón / Suponte que tienes un hijo. ¿Qué nombre le pondrías?
¿Te imaginas que vivimos en Londres? ¿Cómo sería nuestra vida?

Esta alternancia y posibilidad de elegir entre indicativo y subjuntivo también existe cuando negamos la acción de imaginar:

Nunca imaginé que existía/existiera gente tan buena
No imaginaba que había/hubiera tanta gente en el concierto

Todo esto es aplicable solamente a las oraciones sustantivas, o sea, a las oraciones que empiezan con la palabra que y que completan el sentido de la oración principal, en este caso cumpliendo la función de complemento directo.

En otro tipo de oraciones, usamos siempre indicativo:

No te puedes imaginar lo que ha pasado
¿A que no te imaginas con quién me encontré ayer?
No me imagino dónde puede estar.

Parece un poco complicado, pero no lo es, como verás en este cuadro:



imaginar subjuntivo indicativo



Como ves, el verbo imaginar nos da mucha libertad para elegir: con forma reflexiva o no, con indicativo o subjuntivo en muchas ocasiones. ¡Y es que la imaginación es lo mejor que tenemos: nos da el poder de volar con nuestra mente, de crear, de soñar! ¡La imaginación al poder!

¡Hasta pronto!