sábado, 20 de septiembre de 2014

Cómete el mundo


En una reciente exposición de los artistas Pep Carrió e Isidro Ferrer en el museo ABC de Madrid, se exponía un cuaderno con dibujos de Pep Carrió, y en una de sus páginas aparecía este dibujo:     


comer y comerse
Obra de Pep Carrió en el museo ABC (calle Amaniel)

Comer por los ojos significa 'sentir mucho deseo de comer porque estamos viendo la comida, aunque no tengamos hambre'. Hay personas que comen mucho por los ojos, que sienten enormes deseos de comer más de lo que pueden comer en realidad, cuando ven mucha comida que les gusta. Pep Carrió ha representado esta expresión poniendo dos bocas en las dos partes de unas gafas.


Comer o ser comido, esa es una constante en la historia del hombre y de los animales. El miedo a ser comido (como una metáfora de ser maltratado o asesinado) está en el origen de algunos terribles cuentos infantiles: la bruja que se come a los niños, el lobo que se come a la abuela de Caperucita Roja... Y desde un muro del barrio de Malasaña nos amenazan con ello:


comer y comerse
Calle de la Palma

¡Qué horror, hay un grupo de personas que quiere comerme! La frase nos recuerda al momento en que Caperucita Roja llega a la casa de su abuela y se encuentra al lobo, disfrazado de su abuela. Esto es más o menos lo que se dicen:

Caperucita:  Abuelita, ¡qué ojos tan grandes tienes!
Lobo: Son para verte mejor.
Caperucita: Y abuelita, ¡qué brazos tan largos tienes!
Lobo: Son para abrazarte mejor.
Caperucita: Pero abuelita, ¡qué dientes tan grandes tienes!
Lobo: ¡¡Son para COMERTE mejor!!
Así que hay lobos sueltos en Malasaña... ¡Cuidado cuando pasees por allí!


Hasta aquí, hemos visto el verbo comer usado como forma no reflexiva: comer por los ojos, comer a alguien. También podemos decir: comer mucho/poco, comer carne/pescado, comer pronto/tarde, etc. 

Pero en las imágenes siguientes vamos a encontrar el verbo comerse, un uso reflexivo (o sea, yo me como, tú te comes, él se come, nosotros nos comemos, etc.):


comer y comerse
Calle Princesa

En este anuncio de una conocida cadena de bares de tapas nos invitan a comernos el mundo. La expresión comerse el mundo significa 'disponerse a hacer lo que se quiere superando cualquier obstáculo que se presente / tener una actitud de confianza y valentía para lograr todo lo que se desea, sin miedo a posibles problemas'. Evidentemente, están haciendo un juego de palabras, porque, si te fijas, se trata de una oferta que incluye pinchos típicos de diferentes partes del mundo: calamares japoneses y burritos mexicanos, por ejemplo. 


Sin juego de palabras esta vez, solamente con ese significado que te explicado, la actriz española Sara Montiel invita a la juventud (los jóvenes) a comerse el mundo en este cartel de Yippi Yippi Yeah:


comer y comerse
Calle Jesús y María

No sé si Sara Montiel dijo esta frase alguna vez, pero lo cierto es que ella sí se comió el mundo: trabajó en España, en México y en Estados Unidos; en Hollywood se relacionó con Marlon Brando, Frank Sinatra, Marlene Dietrich, y muchos otros; se casó cuatro veces, con hombres muy diferentes; tuvo relaciones amorosas con otros muchos, se dice que entre ellos James Dean. Fue una mujer apasionada y atrevida que no renunciaba fácilmente a lo que quería tener. Finalmente murió el año pasado, a los 85 años, y hasta ese momento había conservado un buen estado de salud.


La forma comeros no es del todo correcta, aunque sí muy común en la lengua informal. Se trata de un imperativo en la forma vosotros, y este imperativo se forma así cuando se necesita el pronombre os: comeos (ejemplos de otros verbos: levantarse-levantaos, moverse-moveos). Sin embargo, en la lengua informal es bastante común escuchar, como imperativo, *levantaros o *moveros.


Cuando usamos el verbo comer en forma reflexiva no queremos decir que nos comemos a nosotros mismos. Muchos pronombres reflexivos (me, te, se, nos, os, se) se usan para añadir otros significados al verbo. En el caso del verbo comer (y otros, como beber y tomar), estos son los diferentes usos:


comer y comerse



¡Hasta pronto! ¡Que comas bien hoy! Y no te olvides: ¡Cómete el mundo! ¡Que las pequeñas dificultades no te detengan!


sábado, 13 de septiembre de 2014

Nos embargan la emoción


Antes del verano, un artista urbano, Pincho, pintó en un muro de La Tabacalera, una antigua fábrica de tabaco del barrio de Embajadores, este impresionante mural:


casas sin gente
El muro de todos (calle Miguel Servet)

Un hombre desnudo y enorme rodeado de pequeñas casas vacías, que incluso le crecen por el cuerpo. El título de la obra nos explica su significado:


casas sin gente
El muro de todos (calle Miguel Servet)

Se trata de una crítica de un problema actual en España: el aumento continuo de personas que se quedan sin casa.  Creo que la diferencia de tamaño entre el hombre y las casas quiere hablarnos de la grandeza del ser humano en comparación con las casas, simples mercancías.

Una de las causas del aumento de personas sin techo son los desahucios, es decir, las expulsiones de la gente de sus casas. Sobre las causas de los desahucios y la lucha por impedirlos te hablé ya en Bancos al banquillo y en Sí se puede.

Un concepto muy cercano al desahucio es el embargo. La Administración (por ejemplo, un ayuntamiento) o la justicia pueden quitarle temporalmente los bienes a una persona (por ejemplo, su casa, su coche, su cuenta bancaria), por ejemplo si no ha pagado una multa, o está pendiente de un juicio. Decimos, entonces, que a alguien, por ejemplo, "le han embargado sus cuentas"

La diferencia entre embargo y desahucio es técnica. El embargo puede ser un paso anterior al desahucio: primero te quitan temporalmente la propiedad de tu casa (o sea, te embargan tu casa) y luego te expulsan de ella (o sea, te desahucian).

Pero la palabra embargar tiene también otro significado: el sujeto es una emoción o sensación, y cuando decimos que esa emoción nos embarga, significa que toma posesión de nosotros, que llena todo nuestro ser. En este sentido, es una palabra de uso formal e incluso poética. Por ejemplo, podemos leer en una novela que a un personaje "le embarga la emoción / la tristeza / la alegría".

Con este doble significado de la palabra embargar está jugando el autor de este dibujo. La fotografía me la envió Chantal Poirot, que la tomó en Barcelona (¡gracias mil, Chantal!):


desahucios aprender español
Rambla del Raval (Barcelona)

Al decir ahora se refiere a la etapa de crisis que estamos viviendo. Mucha gente se ha quedado y se está quedando sin sus bienes: sin coche, sin casa, sin su dinero, por ejemplo porque tienen que pagar recibos del banco por un préstamo para su casa. Así que nos embargan (nos quitan) todo, hasta (incluso) nos quitan la emoción. 

Espero que no sea verdad. Aunque a veces me parece notar cada vez mayor tristeza en el ambiente general de las calles, ¡nos queda mucha fuerza para seguir adelante! ¡No hay que rendirse!

¡Hasta pronto!





sábado, 6 de septiembre de 2014

Lo llaman democracia

En los últimos tres años, en casi todas las manifestaciones a las que he ido, en algún momento los manifestantes han cantado un lema que empieza con la primera frase de esta placa, colocada por el movimiento 15M:


no lo es
Calle Corredera Alta de San Pablo

El lema (una frase que expresa una idea, un pensamiento, y que es repetido por unos manifestantes, un partido político, o la publicidad, por ejemplo) se puede escuchar aquí. La frase y petición ¡Democracia real ya! usa la palabra real en su sentido de 'verdadera' (esta palabra tiene dos significados muy diferentes en español).

¿Por qué no es democracia lo que tenemos en España? ¿Por qué piden una democracia verdadera? Hay muchas razones, y una de ellas está en esta otra imagen:


lunes, 1 de septiembre de 2014

A la playita

¡Hola de nuevo! ¿Qué tal te ha ido el verano? ¿Has disfrutado, o al menos descansado? Espero que sí.
    
Ya te imaginarás que muchos españoles pasan el verano cerca de la playa. A eso nos animan en este escaparate de la tienda de cafés La Mexicana:


diminutivo
Calle Pensamiento

Se supone que "A la playita, a la playita..." es la letra de la "canción del verano", ya sabes, esa canción o esas canciones que suenan en todas las radios y se cantan en todas las fiestas en verano (este año dicen que ha sido una canción de -¡horror!- Enrique Iglesias).

¿Y por qué dicen playita? Seguro que ya te has dado cuenta de que esa forma -ita (o -ito, -itos, itas), uno de los diminutivos más usados en español, la usamos para muchas cosas, no solamente para hablar de cosas o personas pequeñas. Los usos más comunes son:


lunes, 21 de julio de 2014

Es país para viejos

Una de las cosas que más sorprende a muchas personas de otros países es la gran presencia que tienen en las calles de Madrid (y otros lugares de España) los mayores (también llamados viejos -que resulta negativo- o ancianos -si son muy mayores, digamos a partir de los 80, pero a ellos tampoco les gusta que les llamen así-).
    
Y es verdad: los parques, los bancos de las plazas, las cafeterías del centro de la ciudad son lugares de paseo y de encuentro para estas personas (y espero que lo sigan siendo en el futuro para las personas de mi generación y las más jóvenes). Pero algunos mayores también toman un papel más activo en nuestra sociedad, como por ejemplo estos, que están participando en una manifestación contra los recortes del Gobierno:

yayoflautas
Calle Alcalá